Guerra En Medio Oriente Encarece Los Combustibles En RD
Cada vez que usted llena el tanque, parte de ese costo lo paga el Estado. Esa fórmula funcionó mientras el petróleo se mantuvo estable. Hoy, con misiles en el Estrecho de Ormuz y el barril rozando los 100 dólares, el Gobierno dominicano enfrenta una pregunta incómoda: ¿Hasta cuándo puede seguir absorbiendo el golpe?
La escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán ya se traduce en precios más altos en las bombas de gasolina dominicanas, y el subsidio estatal —diseñado para otra realidad— empieza a mostrar sus costuras.
Para la semana del 14 al 20 de marzo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes aplicó un aumento de RD$5.00 por galón tanto en gasolinas regular y premium como en gasoil regular y óptimo. El incremento representa cerca de un 2% en gasolinas y un 1.7% en gasoil, pero los economistas advierten que si el barril de petróleo Texas (WTI) sigue por encima de los 95 dólares, los ajustes futuros serán más agresivos.
El Presupuesto De Subsidios Ya Cruje
El gobierno destinó RD$12,000 millones para subsidiar combustibles en todo 2026. Con apenas 10 semanas transcurridas, ya se han consumido RD$1,700 millones. El economista Haivanjoe Ng Cortinas advierte que el presupuesto nacional fue calculado con un precio de referencia de US$47.8 por barril; hoy la diferencia supera US$48 por barril, lo que podría significar US$2,175 millones adicionales en la factura petrolera anual. El ministro Eduardo Sanz Lovatón fue directo: “ese nivel de subsidio de manera permanente no es sostenible para ninguna economía del mundo.”
Qué Tan Lejos Puede Llegar El Daño
La República Dominicana importó 44.8 millones de barriles en 2025 por un valor de US$5,022 millones. Cada dólar que sube el barril le cuesta al país unos US$44.8 millones adicionales al año. Si el conflicto se extiende —y nadie sabe cuánto durará— la presión sobre el tipo de cambio, la inflación y las finanzas públicas será acumulativa. El economista Henri Hebrard recomienda priorizar el subsidio al GLP y al gasoil regular, que son los combustibles que más afectan a los hogares de menor ingreso.