Junior Caminero no tiene fracturas y acepta las disculpas de O'Brien tras el pelotazo

El Juego de Estrellas de las Grandes Ligas estuvo a punto de vivir uno de sus momentos más amargos cuando el dominicano Junior Caminero recibió un pelotazo de 97.6 millas por hora en el dedo meñique de la mano izquierda durante la tercera entrada del clásico celebrado en el Citizens Bank Park.

El impacto, provocado por un lanzamiento descontrolado del derecho Riley O'Brien, silenció de inmediato a los miles de fanáticos presentes y encendió las alarmas entre jugadores, dirigentes y aficionados.

Por unos minutos, el espectáculo pasó a un segundo plano. Caminero, una de las grandes figuras emergentes del béisbol y pieza clave de los Rays de Tampa Bay, abandonó el terreno con evidentes gestos de dolor rumbo al clubhouse, mientras la incertidumbre se apoderaba de ambos equipos.

En un evento donde lo más importante suele ser celebrar el talento, nadie quería imaginar una lesión grave para uno de los jugadores más electrizantes de la temporada.

La preocupación comenzó a disiparse cuando las radiografías realizadas en el estadio descartaron cualquier fractura.

El antesalista dominicano fue catalogado como día a día y, poco después, transmitió tranquilidad al asegurar que espera regresar a la alineación este viernes, cuando Tampa Bay enfrente a los Medias Rojas de Boston en una doble cartelera en Fenway Park.