La CIA y el Vaticano se alían en Moscú para detener la guerra en Ucrania

La CIA y el Vaticano se aliaron para derrotar al Comunismo en tiempos de la Guerra Fría. Ahora, volvieron a coincidir en Moscú para intentar poner fin a la guerra en Ucrania, el conflicto más cruento que sacude Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Si entonces el papa era Juan Pablo II, religioso anticomunista de origen polaco que colaboró durante largos años con el sindicato Solidaridad, ahora le ha tocado el turno a León XIV, el primer pontífice de origen estadounidense.

Bendita casualidad

La visita del jefe de la diplomacia romana, Paul Richard Gallagher, fue anunciada de antemano, pero la del director de la CIA, John Ratcliffe, fue una completa sorpresa.

Gallagher se reunió el martes con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, con el que no se veía en persona desde 2021, es decir, antes de la guerra.

Mientras el emisario del Vaticano se reunía con Lavrov, un avión militar Boeing C-17 aterrizaba en Moscú procedente de una base estadounidense.

Como las anteriores visitas de los mediadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, nunca habían sido secretas, el pasajero número uno de dicho avión sólo podía ser Ratcliffe.