Las luces inexplicables hasta ahora que acompañaron a EE. UU. en viajes a la Luna en misiones Apolo
El 8 de mayo de 2026, Washington volvió a abrir una puerta que durante décadas permaneció cerrada. No fue una puerta cualquiera: detrás de ella descansaban archivos, imágenes, transcripciones y reportes que durante años alimentaron sospechas, teorías y preguntas sin respuesta sobre los fenómenos anómalos no identificados, conocidos como UAP.
Ese día, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció la puesta en marcha del sistema PURSUE, el Sistema Presidencial de Desclasificación y Reporte para Encuentros con UAP.
Bajo instrucciones directas del presidente Donald J. Trump, el Departamento de Guerra inició la liberación de registros que habían permanecido clasificados o dispersos en distintas agencias del Gobierno estadounidense.
La promesa oficial fue transparencia. Pero el contenido de los archivos apunta hacia algo más inquietante: desde los primeros años de la carrera espacial, astronautas estadounidenses reportaron luces, objetos, partículas brillantes, destellos y fenómenos que no siempre encontraron una explicación clara.