Los premios certifican que superioridad dominicana no ha sido solo numérica

La República Dominicana tuvo que esperar 23 años para conquistar su primer gran premio individual en el béisbol de Grandes Ligas, desde la llegada de Osvaldo Virgil en 1956.

Ese momento llegó en 1979, cuando Alfredo Griffin compartió el premio de Novato del Año de la Liga Americana con John Castino, abriendo así el camino de una cosecha que hace rato posicionó al país como el máximo ganador de premios entre jugadores extranjeros en MLB.

 

El primer Jugador Más Valioso dominicano fue George Bell en 1987, tras una temporada extraordinaria en la que registró línea ofensiva de .308/.352/.605, con 47 cuadrangulares y 134 carreras remolcadas, liderando ese último departamento en la Liga Americana. Su actuación marcó un antes y un después para los peloteros quisqueyanos en la élite.

Alex Rodríguez y Albert Pujols comparten el liderato histórico entre los latinoamericanos ganadores del premio de Jugador Más Valioso. A-Rod lo consiguió en 2003, 2005 y 2007 en la Liga Americana, en tanto que Pujols lo recibió en 2005, 2008 y 2009 en la Nacional.

Pujols logró la votación unánime en 2009.

Los otros ganadores fueron: Sammy Sosa (1998), Miguel Tejada (2002) y Vladimir Guerrero (2005). 

Los Cy Young de Pedro

En el montículo, el nombre de Pedro Martínez sobresale con fuerza. El inmortal de Cooperstown ganó el primero de sus tres premios Cy Young en 1997, luego de una campaña dominante en la cual compiló marca de 17-8 con efectividad de 1.90, 305 ponches, 13 juegos completos y cuatro blanqueadas.