PNUD advierte sobre democracias "bajo presión" en América Latina y el Caribe

Aunque cuatro de cada cinco ciudadanos de América Latina y el Caribe viven hoy en países democráticos, la sostenibilidad de esos sistemas, que en épocas pasadas superaron dictaduras, no se encuentra del todo garantizada. Así lo concluye el informe "Democracias bajo presión: reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe", presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio sostiene que, pese a que la región es considerada la más democrática del mundo en desarrollo, persisten debilidades estructurales como la desigualdad económica, la falta de representación plena de grupos históricamente excluidos y el deterioro de las instituciones políticas, en particular de los partidos.

La presentación virtual la encabezaron Michelle Muschett y Almudena Fernández, representantes del PNUD, quienes alertaron sobre un creciente desencanto ciudadano con la democracia.

Desconfianza e insatisfacción

Según el informe, menos de la mitad de la población se declara satisfecha con el funcionamiento de la democracia y más del 70 % considera que los gobiernos responden a intereses particulares. Este desencanto coincide con un contexto de creciente incertidumbre.

"A esto se suman nuevas presiones, más complejas y más interconectadas, que se entrelazan con desafíos estructurales persistentes en la región", afirmó Michelle Muschett, subsecretaria general y directora regional para América Latina y el Caribe. "Una alta polarización política, transformaciones tecnológicas aceleradas, la expansión de las economías ilícitas y del crimen organizado, y el impacto de crisis climáticas cada vez más intensas están redefiniendo el entorno en el que funcionan las instituciones".