SNS presenta avances significativos en producción hospitalaria, salud mental y capacidad de respuestas

Por la Redacción.- Sandra R. Tapia / Directora 

Con la humanización de los servicios como eje fundamental de su gestión, el Servicio Nacional de Salud (SNS), bajo la dirección del doctor Julio César Landrón, impulsa una atención médica más cercana, digna, oportuna y centrada en las necesidades de los pacientes.


Santo Domingo, República Dominicana.– El doctor Julio Landrón, director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SNS), desarrolla una gestión enfocada en fortalecer la red pública hospitalaria, ampliar los servicios médicos y mejorar la capacidad de respuesta de los centros de salud del país.

El balance de enero a septiembre de 2026 incluye más de 4,000 médicos contratados, avances en salud mental y 111 hospitales con deuda cero.

Desde su designación en enero de 2026, el funcionario ha impulsado acciones de supervisión hospitalaria, equipamiento, habilitación de nuevas unidades especializadas y seguimiento a los indicadores de desempeño, con el propósito de contribuir a una atención más eficiente y humana para la población.

Bajo esta visión, el SNS ha impulsado acciones dirigidas a mejorar las condiciones de los establecimientos, ampliar los servicios especializados e incorporar nuevos profesionales de la medicina.

Récord de servicios médicos en la red pública

Uno de los resultados más destacados  es la prestación de 25,395,290 servicios especializados entre enero y junio de 2026, según cifras divulgadas por el propio SNS.

La institución informó que este volumen incluyó 4,190,871 consultas médicas, 224,814 hospitalizaciones, 347,416 cirugías, más de 15.7 millones de pruebas de laboratorio, 2.4 millones de estudios de imágenes y alrededor de 2.5 millones de atenciones de emergencia.

Asimismo,  en el nivel especializado se registraron 24,309,198 servicios de laboratorio, 6,486,021 consultas, 3,795,720 atenciones de emergencia, 3,719,716 estudios de imágenes, 551,103 cirugías y 341,977 hospitalizaciones, entre otras prestaciones.

Como parte de las acciones para ampliar la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud, el SNS contrató 4,068 médicos entre enero y septiembre de 2026, distribuidos en distintas categorías profesionales.

Estas cifras reflejan la magnitud de la demanda que enfrenta el sistema público de salud y los esfuerzos institucionales por ampliar su capacidad de respuesta.

Inversión en equipos y fortalecimiento hospitalario

Otro de los ejes de la gestión ha sido la dotación de tecnología médica para distintos establecimientos de salud.

De acuerdo con datos oficiales, entre enero y el 22 de junio de 2026 se destinaron RD$397 millones al equipamiento de hospitales y centros clínicos y diagnósticos de atención primaria.

Otro de los ejes de la gestión ha sido la dotación de tecnología médica para distintos establecimientos de salud.

De acuerdo con datos oficiales, entre enero y el 22 de junio de 2026 se destinaron RD$397 millones al equipamiento de hospitales y centros clínicos y diagnósticos de atención primaria.

Estas inversiones buscan reforzar las áreas diagnósticas, quirúrgicas y de atención especializada, contribuyendo a que un mayor número de pacientes pueda recibir servicios en sus propias comunidades y reducir la necesidad de traslados a otros centros.

Durante el primer trimestre de 2026, el SNS también reportó la puesta en funcionamiento de nuevas unidades médicas, entre ellas servicios de diálisis peritoneal, atención al pie diabético, tomografía, odontología y atención de crisis de salud mental.

Avances en salud mental

La ampliación de los servicios de salud mental constituye otro de los puntos relevantes de la agenda institucional.

Durante el primer trimestre de 2026, el SNS también reportó la puesta en funcionamiento de nuevas unidades médicas, entre ellas servicios de diálisis peritoneal, atención al pie diabético, tomografía, odontología y atención de crisis de salud mental.

Según el balance presentado por el SNS, durante los primeros seis meses de 2026 se habilitaron 25 nuevas unidades de intervención en crisis, para alcanzar un total de 47 unidades en la red pública y 300 camas destinadas a estos pacientes.

El fortalecimiento de esta área responde a una necesidad importante del sistema sanitario dominicano: ampliar el acceso a atención especializada para personas que atraviesan crisis emocionales o trastornos que requieren intervención profesional.

Supervisión y seguimiento de los hospitales

La gestión de Landrón también ha puesto énfasis en las visitas de supervisión a hospitales y centros de atención primaria, así como en el seguimiento a los equipos directivos y al funcionamiento de las distintas áreas asistenciales.

La finalidad de estas acciones es identificar dificultades operativas, evaluar las necesidades de los establecimientos y procurar respuestas más rápidas a las demandas de los usuarios.

La supervisión constante, sin embargo, debe traducirse en mejoras sostenibles en aspectos fundamentales como el abastecimiento de medicamentos, la disponibilidad de especialistas, los tiempos de espera, el mantenimiento de las instalaciones y la calidad del trato a los pacientes.

Los desafíos que todavía enfrenta el sistema

Aunque los indicadores de producción y las inversiones reportadas muestran avances institucionales, el desempeño del sistema público de salud no puede medirse únicamente por la cantidad de servicios ofrecidos.

La población también necesita hospitales con insumos suficientes, personal médico disponible, emergencias bien equipadas, citas oportunas y condiciones dignas para recibir atención.

En ese sentido, uno de los principales retos de la dirección del SNS será garantizar que las inversiones y las nuevas unidades se traduzcan en resultados concretos y sostenibles para las familias dominicanas, especialmente para quienes dependen exclusivamente de los servicios públicos.

La transparencia en la publicación de indicadores, la rendición de cuentas y la evaluación de la satisfacción de los pacientes serán elementos esenciales para determinar el impacto real de las medidas adoptadas.

Una gestión bajo la mirada de la ciudadanía

El doctor Julio Landrón asumió la dirección del Servicio Nacional de Salud con el compromiso de dar continuidad al fortalecimiento de la red pública y mejorar la atención que reciben los ciudadanos.

Los datos divulgados durante sus primeros seis meses, ofrecen un balance de las acciones ejecutadas en materia de producción de servicios, equipamiento y salud mental. 

De acuerdo con las cifras divulgadas por la Presidencia de la República el 17 de septiembre de 2026, el SNS ofreció 42,011,203 servicios de salud entre enero y agosto, distribuidos entre 34,573,131 atenciones del nivel especializado y 7,438,072 del Primer Nivel de Atención.

El desafío ahora consiste en consolidar esos avances y responder a las necesidades que todavía afectan a numerosos usuarios del sistema.

La salud pública es una responsabilidad permanente que requiere planificación, recursos, supervisión y compromiso de todos los actores involucrados.

Los desafíos que todavía enfrenta el sistema

Aunque los indicadores de producción y las inversiones reportadas muestran avances institucionales, el desempeño del sistema público de salud no puede medirse únicamente por la cantidad de servicios ofrecidos.

La población también necesita hospitales con insumos suficientes, personal médico disponible, emergencias bien equipadas, citas oportunas y condiciones dignas para recibir atención.

En ese sentido, uno de los principales retos de la dirección del SNS será garantizar que las inversiones y las nuevas unidades se traduzcan en resultados concretos y sostenibles para las familias dominicanas, especialmente para quienes dependen exclusivamente de los servicios públicos.

La transparencia en la publicación de indicadores, la rendición de cuentas y la evaluación de la satisfacción de los pacientes serán elementos esenciales para determinar el impacto real de las medidas adoptadas.


El verdadero resultado de una gestión sanitaria se mide, en última instancia, en la capacidad de salvar vidas, reducir las dificultades de acceso y garantizar que cada dominicano reciba atención médica digna, oportuna y de calidad.