Unapec reúne a especialistas para debatir los desafíos del transporte en República Dominicana
Expertos plantean reducir el uso de vehículos particulares y fortalecer el transporte público para mejorar la movilidad y la seguridad vial.
Santo Domingo, 2026 La Universidad APEC (Unapec), a través de su Facultad de Humanidades y Derecho, organizó el conversatorio “Retos del transporte en República Dominicana”, un espacio de análisis que reunió a especialistas y representantes del ámbito legislativo para examinar los principales desafíos que enfrenta el sector, su impacto en la movilidad ciudadana y las oportunidades de transformación del sistema de transporte nacional.
El encuentro contó con la participación del ingeniero Federico Pérez, especialista en transporte, y del diputado Tobías Crespo, representante de la circunscripción número 2 del Distrito Nacional, quienes fueron invitados a compartir sus conocimientos y perspectivas sobre una problemática estrechamente vinculada con el desarrollo económico, el crecimiento urbano y la calidad de vida de los dominicanos.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del rector de la Universidad APEC (Unapec), magíster Erik Pérez Vega, quien dio apertura formal al conversatorio y destacó la importancia de generar espacios de diálogo y reflexión sobre los principales desafíos que enfrenta el país en materia de movilidad y transporte.
En ese contexto, expresó: “Tenemos que mejorar la educación vial a nivel de las escuelas y seguir promoviendo el manejo defensivo”. El rector advirtió que los niveles de congestionamiento que se registran en el Gran Santo Domingo, Santiago y otras ciudades importantes del país, así como en zonas de alto crecimiento turístico como Punta Cana y Bávaro, demandan una mejor planificación y proyección del parque vehicular.
En ese sentido, Pérez Vega consideró fundamental seguir promoviendo el transporte público como alternativa para reducir la presión sobre las vías y mejorar la movilidad urbana.
El rector también manifestó su satisfacción por las inversiones que se están realizando en materia de transporte colectivo, entre ellas el monorriel de Santiago, la expansión de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo y el proyecto del tren interurbano hacia Boca Chica.
A su juicio, estas iniciativas representan avances importantes, pero deben estar acompañadas de una planificación integral que permita responder al crecimiento de la demanda de movilidad y al aumento del parque vehicular.
Durante el conversatorio el especialista en transporte Federico Milciades Pérez Polanco y el diputado Tobías Crespo, uno de los impulsores de la legislación de tránsito, coincidieron en la necesidad de adoptar medidas que permitan mejorar la movilidad urbana y fortalecer la seguridad vial.
Pérez Polanco sostuvo que el país debe reducir progresivamente la dependencia del automóvil particular y apostar por un sistema de transporte público integrado, capaz de movilizar a una mayor cantidad de personas utilizando menos espacio en las vías.
Según los datos citados por el especialista, de aproximadamente 3.1 millones de viajes diarios, los vehículos privados representan alrededor del 41 %, una proporción que, a su juicio, contribuye a la presión sobre la infraestructura vial.
El ingeniero Pérez Polanco, quien en 1978 dirigió la entonces Oficina Nacional de Transporte Terrestre (Onatrate), planteó que una parte fundamental de la solución al congestionamiento consiste en cambiar progresivamente el modelo de movilidad y ofrecer alternativas de transporte colectivo eficientes y organizadas.
Parque vehicular crece entre 4 % y 5 % anual
De su lado, el diputado Tobías Crespo advirtió sobre el crecimiento sostenido del parque vehicular dominicano, que, según explicó, aumenta entre 4 % y 5 % cada año, con la incorporación de más de 60,000 vehículos y unas 200,000 motocicletas anualmente.
Crespo señaló que este crecimiento ocurre mientras la infraestructura vial no aumenta al mismo ritmo, situación que favorece la aparición de congestionamientos recurrentes.
El legislador también planteó la necesidad de eliminar progresivamente el sistema informal de transporte conocido como “concho” y sustituirlo por un modelo de transporte público organizado, regulado y articulado.
Educación vial y seguridad
El debate también estuvo marcado por la elevada mortalidad registrada en las vías dominicanas.
Crespo afirmó que República Dominicana ocupa el segundo lugar en América Latina y el quinto a nivel mundial en mortalidad por accidentes de tránsito, con cerca de 28 fallecimientos por cada 100,000 habitantes, equivalentes, según sus datos, a un promedio de seis muertes diarias.
Ante este panorama, propuso incorporar la educación vial como asignatura obligatoria en todos los niveles educativos, al considerar que la formación en materia de tránsito debe alcanzar no solo a los conductores del transporte público y motociclistas, sino a toda la ciudadanía.
Durante el conversatorio, moderado por Alejandro Moscoso Segarra, exjuez de la Suprema Corte de Justicia y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad APEC, también se planteó que las empresas privadas implementen planes de seguridad vial laboral.
La iniciativa busca prevenir accidentes tanto durante las jornadas de trabajo como en los desplazamientos de los empleados hacia sus centros laborales y de regreso a sus hogares.
Reclaman mayor fiscalización
Los participantes coincidieron además en la necesidad de fortalecer la fiscalización y el régimen de sanciones para las infracciones consideradas de mayor gravedad.
Crespo sostuvo que la aplicación efectiva de la legislación debe combinar educación, capacitación y concienciación con consecuencias para quienes incumplan las normas.
“Yo creo que esto se trata de salvar vida y en esto, por un lado, educo, te capacito, te concientizo, pero por el otro lado si te me sale de la raya te aplico el garrote”, expresó.
Entre las conductas señaladas como especialmente peligrosas figuran las carreras ilegales, el cruce de semáforos en rojo, el exceso de velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Crespo propuso, además, que determinadas infracciones de esta naturaleza puedan tener consecuencias penales más severas y que, cuando corresponda, sean consideradas circunstancias agravantes en los casos de muertes provocadas por accidentes de tránsito.
Las propuestas expuestas durante el encuentro apuntan a que enfrentar los congestionamientos y reducir las muertes en las vías requiere una estrategia integral que combine transporte público, educación vial, fiscalización, tecnología, planificación urbana y un régimen efectivo de consecuencias.