Blue Origin presenta Northstar, su esperadísimo motor mucho más potente que los actuales y muchísimo más barato
Blue Origin tiene que intentar destacar después de que su plataforma de lanzamiento se incendiara con la explosión de un cohete New Glenn. La compañía de Jeff Bezos quiere demostrar que sigue siendo de las más punteras de la industria espacial. Por eso, acaba de presentar un motor para sus cohetes que promete ser mucho más potente, pero a un 25% del precio de fabricación habitual.
Northstar. Así se llama el motor que complementará y con el tiempo sustituirá al tradicional BE-4 de la primera etapa de los cohetes de Blue Origin. Tiene la mitad de piezas, un 30% menos de masa y alrededor del 65% de sus piezas se pueden imprimir en 3D, lo cual abarata muchísimo los costes. Con todo esto, la compañía espera poder llegar a montar cada motor en menos de un día.
En cuanto al combustible, el Northstar quemará metano líquido, igual que el BE-4, pero proporcionará un empuje mayor. Mientras que el de los motores tradicionales es de 290 toneladas de fuerza, el de la nueva propuesta de Blue Origin es de 324.
Una segunda propuesta. Además de este nuevo motor para la primera etapa de algunos de sus cohetes, Blue Origin ha anunciado también que están trabajando con una tercera etapa, llamada GS3. Esta funciona con hidrógeno y oxígeno, con el motor BE-7 que ya usan los módulos lunares de la compañía. Aunque cabe dentro de la interetapa y no resta volumen bajo la cofia, no la llevarán todos los cohetes. Aporta un tercer impulso para llegar más lejos, así que la incluirán aquellos que lleven cargas a la órbita geoestacionaria o fuera de la Tierra. Por ejemplo, sería ideal para la inyección translunar.
Combinaciones con la tercera etapa. La tercera etapa puede ser funcional con cualquier configuración de primera y segunda. Los cálculos se han hecho para un 7x2 y un 9x4. Con 7 motores BE-4 en la primera etapa y 2 BE-3U en la segunda, sumadas a la tercera etapa, se conseguiría llevar 8 toneladas a órbita geoestacionaria y 10 toneladas a inyección translunar. En cambio, con una versión de 9 motores BE-4 y 4 motores BE-3U se podrían llevar 14 y 20 toneladas respectivamente.
Materiales más ligeros. La tercera etapa está hecha de materiales como el composite, que aporta buen rendimiento, pero también es muy ligero. El problema es que las moléculas de hidrógeno son muy pequeños y permean fácilmente hacia fuera. En un principio existían dudas sobre si el composite podría retener posibles fugas cuando se aumente la presión. Por suerte, en las pruebas que se han realizado hasta el momento ha soportado un el 100% de la presión máxima de operación durante 2,5 horas e incluso un 150% durante 10 minutos.
Ya hay fecha. Por ahora, todos estos nuevos componentes están en fase de pruebas, aunque ya hay fecha para su debut. Si todo va bien, podrían incluirse la tercera etapa en los cohetes New Glenn en 2028. Con respecto al Northstar, aún no hay fecha. Lo que sí se sabe es que el BE-4 tradicional seguiría usándose en el Vulcan de ULA. Con los New Glenn debe aumentar su rendimiento, pues cada vez hay más clientes dispuestos a impulsar sus cargas útiles con este cohete. El objetivo de Blue Origin es realizar 1.000 lanzamientos al año. Este puede ser un buen comienzo.
Imagen |U.S. Space Force photo by Gwendolyn Kurzen