El Gobierno interviene por primera vez el mercado del aceite de oliva para evitar que los precios sigan cayendo
Este viernes, en plena molturación, las almazaras españolas trabajan en un escenario completamente nuevo: casi uno de cada ocho kilos de aceite que produzcan debe quedarse en el depósito. Y así seguirá hasta el 30 de septiembre de 2027.
Desde hace semanas, venimos avisando que el Ministerio de Agricultura se iba a ver obligado a activar por primera vez en la historia el 'botón rojo' que dejaría el 12% de la producción de aceite de España en un almacén. Y así ha sido. El BOE acaba de publicar que 188.000 toneladas se quedan fuera del mercado.
¿Dónde nos deja todo esto?
Otra tormenta perfecta. Este año han confluido tres cosas a la vez: hemos tenido una cosecha bastante grande, mucho aceite viejo y precios ridículamente bajos (más, desde luego, que los costos que conllevan producirlo). Para que nos hagamos una idea: el aforo de las comunidades autónomas calcula 1.602.596 toneladas para la campaña de 2026/2027. Eso es un 23 % más que la campaña anterior y de esa ya sobraron 357.040 toneladas.
El 2 de octubre contábamos que el aceite disponible superaba el umbral de activación por la mínima. Era entre un 1 % y un 6 %, según nuestros cálculos. Los datos del BOE lo confirman: existencias y producción suman 1.959.636 toneladas, y el umbral, hasta donde sabemos, rondaba las 1.844.000. Hablamos, pues, de un 6,3 %.
¿Qué ocurrirá ahora? La regulación del mecanismo solo nos dice cuándo se activa, no con qué fuerza e impacto. Eso es lo que define el BOE y, teniendo en cuenta lo que hemos contado en las dos mejores campañas de las seis últimas, "lo que sobra" está en torno al 12%.
El problema de fondo es ese. Porque la idea es buena: retirar todo ese aceite hará que el precio se contenga y eso permitirá que muchos productores puedan compensar los costes. De hecho, las organizaciones agrarias, en cambio, pedían su activación desde el 20 de octubre. Sin embargo, no es tan sencillo.
Casi 600 millones de euros van a quedarse guardados en un cajón y los van a poner las almazaras. Ellas son las que tienen la obligación (sin compensación ni ningún tipo de exenciones) de hacerlo. De ahí que la industria envasadora rechace una medida que, según EFE, "rompe el equilibrio de mercado". Asoliva, Anierac, Infaoliva y Almazaras Federadas ya recurrieron la orden del año pasado, que nunca llegó a aplicarse, y ya han anunciado que recurrirán esta.
¿Lo llegaremos a notar? Lo cierto es que no lo sabemos. Al ser la primera vez que se aplica una medida de este tipo, no está claro qué efectos producirá en los lineales de los supermercados. La idea es que lo que hoy guardamos sirva para "amortiguar" futuras cosechas cortas. Pero, como digo, nadie sabe realmente nada. Entramos en terreno desconocido.
Y eso, hablando de algo tan central como el aceite es mucho decir.
Imagen | Kamil Szumotalski