Irán anuncia contactos "intensos" con EE.UU. para evitar una nueva escalada
Irán aseguró el lunes que las consultas con Estados Unidos para evitar una reanudación de las hostilidades son "intensas" y se ofreció a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz bajo determinadas condiciones, pese a que las posiciones siguen muy alejadas.
Para evitar que se repitan los 40 días de intensos bombardeos de principios de año, se han intensificado los contactos indirectos a través de Catar, mediador en una guerra que sacude la economía mundial.
"Teniendo en cuenta la sensibilidad y la gravedad de la situación actual, las consultas y deliberaciones son muy intensas", declaró el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, quien destacó "el papel de mediación muy activo" de Catar y Pakistán.
En una aparente voluntad de facilitar las conversaciones, el líder supremo, Mojtaba Jamenei, ha "conferido ciertos poderes al Gobierno", según el presidente Masud Pezeshkian.
Estas declaraciones, junto con informaciones publicadas por la prensa, dieron un respiro a los mercados, donde el barril de Brent, referencia internacional, cayó un 6%, hasta los 106 dólares, frente a los cerca de 70 dólares que costaba antes del inicio de la guerra.
"Todo depende" ahora de Washington, había advertido poco antes el portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, pese a que la república islámica mantiene sus exigentes condiciones, que el presidente estadounidense Donald Trump rechazó en septiembre.
"Si se responde a las demandas de Irán, será posible restaurar la seguridad en el estrecho de Ormuz y reanudar el proceso de negociación en un plazo de tiempo muy breve", insistió.
Desde el inicio de la guerra, desencadenada por los ataques israeloestadounidenses contra Irán el 28 de febrero, Teherán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz y ataca regularmente a los buques que intentan atravesarlo sin su autorización.
En septiembre Irán presentó, a través de Catar, un plan de siete días para reabrir la vía marítima, pero el presidente estadounidense lo rechazó, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las negociaciones indirectas.
Señales diplomáticas
Teherán condiciona la reapertura del estrecho a un alto el fuego en todos los frentes de la región, al desbloqueo de sus activos depositados en el extranjero, al levantamiento de las sanciones que afectan a su sector petrolero y al fin del bloqueo naval estadounidense contra sus puertos.
El domingo, Araqchi añadió a estas exigencias, en una entrevista con la cadena Al Jazeera, la aceptación por parte de Washington de la "nueva ruta acordada entre Irán y Omán para el tránsito por el estrecho de Ormuz".
Aunque desde septiembre se observa una distensión militar, Estados Unidos e Israel han intensificado en los últimos días sus amenazas, en un contexto marcado por importantes citas electorales en ambos países.
El sábado, Donald Trump, que se prepara para afrontar unas difíciles elecciones legislativas de mitad de mandato, declaró que aún tiene que ocuparse de una o dos instalaciones nucleares en Irán.
La República Islámica niega que quiera dotarse de armas atómicas y defiende su derecho a desarrollar la energía nuclear con fines civiles.
Según el medio estadounidense Axios, que cita fuentes estadounidenses e israelíes, Trump, que mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, partidario de una ofensiva, quiere por el momento dejar que las negociaciones sigan su curso.
"Las señales diplomáticas podrían ser tácticas de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato", considera Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
"La guerra es impopular en Estados Unidos, especialmente debido al fuerte aumento de los precios de los carburantes, y Trump tiene interés político en sugerir que es posible poner fin al conflicto", añade.