Lo que se sabe de la crisis en Haití tras la desaparición de cuatro militares salvadoreños

La desaparición de cuatro militares salvadoreños, tras una emboscada el domingo 18 de octubre en las afueras de Puerto Príncipe, ha intensificado las operaciones de seguridad en Haití y motivado medidas de vigilancia en la frontera dominicana.

Los soldados forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés). El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, exigió a las bandas armadas que los liberen ilesos, mientras un contingente de ese país llegó a la capital haitiana para apoyar su búsqueda.

Hasta las informaciones disponibles este sábado 24 de octubre, no se había comunicado su localización ni se habían ofrecido detalles sobre su estado. Esto es lo que se conoce del caso y sus repercusiones.

La emboscada y la pérdida de contacto

Los cuatro salvadoreños, identificados como técnicos aeronáuticos, desaparecieron después de que bandas armadas atacaran el vehículo en el que se desplazaban por Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.

Desde el domingo, integrantes de la GSF, con apoyo de las fuerzas de seguridad haitianas, desarrollan operaciones en la zona para establecer su paradero.

El Salvador envió un contingente de apoyo

El jueves 22 de octubre llegó a Puerto Príncipe un contingente militar salvadoreño para sumarse a la búsqueda. La GSF confirmó su llegada mediante un comunicado, pero no precisó el número de efectivos enviados.

“La Fuerza continúa sus operaciones en la zona en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos pertinentes”, señaló el organismo.

La fuerza multinacional pidió a los residentes de Santo y de las comunidades cercanas evitar las áreas donde se realizan las operaciones contra las bandas consideradas responsables del ataque. También indicó que divulgará actualizaciones cuando disponga de información verificada por los canales oficiales.

Bukele exigió su liberación y advirtió de represalias

El miércoles, Bukele confirmó que estaba en marcha una operación para rescatar a sus compatriotas y exigió a las pandillas que los liberaran sin causarles daño. Asimismo, advirtió de posibles represalias si no lo hacían.

El viernes, el mandatario volvió a referirse al caso en su cuenta de X, donde calificó a las pandillas haitianas de “satánicas” y afirmó: “Dios nos concederá la victoria”.

Sus declaraciones respondían a quienes cuestionaban la posibilidad de trasladar a Haití los resultados de su política de seguridad en El Salvador.

República Dominicana reforzó la frontera

Este sábado, al menos siete vehículos del Ejército dominicano llegaron al municipio fronterizo de Jimaní, según las autoridades.

El convoy estaba integrado por alrededor de 40 militares, quienes ingresaron en una fortaleza a bordo de tanquetas y camionetas, en medio del aumento de la tensión en el país vecino.

El jueves, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, había informado que República Dominicana mantiene desplegados más de 10,000 efectivos militares a lo largo de la frontera.

“Cualquier elemento que pueda necesitarse adicionalmente en el transcurso de los próximos días, semanas y meses el Gobierno dominicano lo hará para proteger nuestra integridad”, aseguró.

Paliza también señaló que, hasta ese momento, el conflicto haitiano no había provocado incidentes que comprometieran la seguridad del Estado dominicano. Añadió que, al finalizar 2027, se culminarán casi 80 kilómetros de muro fronterizo, con distintos equipamientos.

La frontera permanece abierta

El reforzamiento militar se produce después de que el Gobierno dominicano descartara el jueves cerrar la frontera, al considerar que las condiciones no requerían medidas extraordinarias.

Ese día, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, encabezó una reunión de seguimiento con los comandantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, además de responsables de inteligencia y operaciones.

Según el Ministerio de Defensa, las actividades comerciales, sociales y cotidianas de las comunidades fronterizas continuaban con normalidad. La institución aseguró que mantendría la evaluación de los acontecimientos y adoptaría, de ser necesario, medidas proporcionales a los riesgos identificados.

Un exjefe militar haitiano cuestionó las posibilidades del rescate

El coronel retirado Himmler Rebu, excomandante de una unidad de fuerzas especiales del Ejército haitiano, consideró que el contingente salvadoreño enfrenta dificultades por el desconocimiento del terreno y las condiciones del país.

“Fuerzas extranjeras no pueden tener resultados en Haití tal como ellos han planteado la cosa. Ellos deben salir de la idea de la guerra para resolver este problema”, declaró el viernes a EFE.

Rebu también atribuyó la persistencia de la violencia a intereses económicos y políticos que, según su valoración, abastecen de armas y municiones a las pandillas y obstaculizan la estabilización del país.

Qué es la Fuerza de Supresión de Pandillas

La GSF fue autorizada hace un año por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para combatir a las bandas armadas y contribuir a la estabilización de Haití. Su mandato fue renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre.

Está dirigida por el mayor general Edernebat Batsuuri, de Mongolia, y cuenta con alrededor de un millar de integrantes, de un total de 5,500 previstos. Entre sus efectivos figuran militares de Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.

Su despliegue sucede a otras operaciones multinacionales realizadas en Haití, entre ellas la intervención de 1994, liderada por Estados Unidos, y la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), que permaneció entre 2004 y 2017.

Violencia e incertidumbre electoral

La crisis ocurre en un país donde las bandas armadas controlan la mayor parte de Puerto Príncipe. Más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas este año por esa violencia.

  • La ONU también atribuye a las bandas, de manera presunta, más de 230 secuestros y la violación de más de 1,000 mujeres y niñas.

La inseguridad y la inestabilidad política mantienen en incertidumbre las elecciones presidenciales y legislativas, previstas para el 13 de diciembre después de varios aplazamientos.

El Consejo Electoral Provisional pospuso el inicio de la campaña y anunció que publicaría un nuevo calendario, que todavía estaba pendiente de difusión.