Meloni dice que ciberataques y amenazas a aviones demuestran necesidad de gasto en defensa
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió este viernes la necesidad de reforzar la inversión en defensa y seguridad para blindar las infraestructuras civiles frente a amenazas tras una nueva jornada de falsas alarmas de bomba en varios vuelos europeos.
Meloni advirtió de que los objetivos de este tipo de ataques son ahora "las infraestructuras civiles, los bienes alimentarios, los hospitales y los medios de transporte", una situación que, según recalcó, respalda la línea estratégica que viene sosteniendo su Ejecutivo.
"Cuando hablamos de gastos de defensa y seguridad en una época como esta, no estamos hablando simplemente de armas: estamos hablando de garantizar la cotidianidad de los ciudadanos", afirmó Meloni al ser preguntada por los periodistas sobre la inquietud que generan estos incidentes.
La jefa del Ejecutivo italiano recurrió al reciente caso de los bancos de sangre en Francia para justificar la urgencia de financiar sistemas avanzados de protección tecnológica en infraestructuras críticas.
Meloni dice que ciberataques y amenazas a aviones demuestran necesidad de gasto en defensa, fue precisamente un escudo digital de seguridad el que logró mantener a salvo las reservas de sangre destinadas a transfusiones.
Sus argumentos
"Cuando se paga para comprar ese sistema, ¿es gasto de defensa o es gasto sanitario?", planteó.
Y añadió: "Cuando nos dicen que los recursos en la defensa y en la seguridad son dinero que se quita a la sanidad o a los hospitales, se está diciendo una estupidez, porque nosotros en este tiempo tenemos necesidad de ambos para poner a salvo la salud".
Las palabras de Meloni se producen en el marco de una jornada marcada por nuevas alertas de seguridad en el transporte aéreo de todo el continente.
En Italia, estas amenazas anónimas obligaron este viernes al aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Venecia de un vuelo de Wizz Air entre Praga y Roma, así como a demorar más de dos horas la salida de una ruta de Ryanair entre Lisboa y la capital italiana mientras se desplegaban las inspecciones antiterroristas.
"Claramente, deben preocuparnos. Los investigadores están trabajando y hoy no estamos en condiciones de decir si el ataque al plasma en Francia, las falsas alarmas de bomba en los aviones y las agresiones contra los productos alimentarios están todos conectados, pero seguramente todos nos dicen lo mismo", afirmó.
La primera ministra agradeció la labor del personal de tierra, las tripulaciones, la policía y el ejército del aire, cuya intervención, dijo, permitió gestionar las alertas sin consecuencias para los viajeros ni grandes interrupciones del tráfico aéreo.
Italia sufrió además a comienzos de semana un ciberataque de alcance muy limitado a los refrigeradores, ya obsoletos, de algunos supermercados del país