Netanyahu y su rival prometen cada uno gobernar tras reñidas elecciones en Israel

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su rival, Gadi Eisenkot, prometieron cada uno este miércoles formar un gobierno, después de que ninguno lograra la mayoría necesaria en las primeras elecciones celebradas desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.

En estas legislativas del martes, los votantes acudieron en la mayor participación en décadas para dar su veredicto sobre el polémico gobierno de Netanyahu, el primer ministro más longevo que ha llevado a Israel hacia la extrema derecha y ha desatado una ola de guerras en respuesta a la ofensiva del movimiento islamista palestino.

Las encuestas a pie de urna mostraron que Eisenkot, un ex jefe militar y novato en la política, y su bloque opositor están en un empate técnico con el bando de Netanyahu, ambos muy lejos del umbral necesario para obtener la mayoría en el parlamento.

Los mayores avances los obtuvieron los partidos árabes israelíes, cuyos votantes acudieron en masa a las urnas en contra de Netanyahu, quien ha advertido sin cesar que esa minoría debilitará la orientación nacionalista judía hacia la que ha llevado al país.

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Infografía
Benjamín Netanyahu saluda a sus seguidores el martes 27 de octubre. (EFE)

Netanyahu, al saludar a sus entusiastas seguidores en un centro de convenciones de Jerusalén después de las 03H00 locales (01H00 GMT), prometió un "gobierno de derecha fuerte" y afirmó que la "mayoría judía y sionista debe unirse".

El primer ministro, de 77 años, fue inusualmente breve y no se atribuyó directamente la victoria.

En cambio, enumeró a los líderes que Israel ha eliminado bajo sus órdenes y volvió a insinuar que estaba listo para una tercera campaña de bombardeos contra Irán junto a su aliado cercano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

"Israel tiene una oportunidad única, junto con nuestro socio, el presidente Trump, de eliminar para siempre la amenaza existencial que representa Irán", dijo Netanyahu.

Eisenkot, al dirigirse a sus seguidores en Tel Aviv, lanzó una advertencia velada al primer ministro, quien, según analistas, podría aprovechar una guerra para impulsar un gobierno de unidad.

"Ni siquiera intentes utilizar la seguridad de Israel con fines políticos", lanzó.

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Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar y exjefe militar israelí, saluda a sus partidarios mientras estos celebran los primeros resultados electorales, Tel Aviv, 27 de octubre de 2026. (EFE)

Dirigiéndose a las fuerzas de seguridad de Israel, Eisenkot señaló que estas sirven al Estado y no a Netanyahu, a quien calificó de "primer ministro interino, sin mandato ni la confianza del pueblo".

"El cambio"

Eisenkot comparte muchas de las opiniones de Netanyahu en materia de seguridad y ha respaldado la ofensiva en Gaza tras el 7 de octubre, territorio que quedó reducido a escombros.

Sin embargo, se ha comprometido a crear un ambiente más inclusivo dentro de Israel y a frenar a los colonos extremistas en Cisjordania que han atacado a los palestinos en medio de una creciente impunidad.

Tras una participación de casi el 78 %, la más alta desde 1999, Eisenkot dijo que sería un error celebrar una segunda votación y se comprometió a trabajar "rápidamente" para formar un gobierno.

"El público ha votado por el cambio", afirmó Eisenkot en un discurso ante sus seguidores en un estadio de Tel Aviv. "Un líder digno aceptaría el voto de censura del pueblo y anunciaría hoy mismo su retiro de la vida política".

Las tres principales cadenas de televisión israelíes, en sus sondeos a pie de urna, otorgaron a cada uno de los dos bloques alrededor de 51 escaños, muy por debajo de los 61 necesarios para gobernar, después de haber dado inicialmente una ventaja a la oposición.

Se proyecta que las listas árabes israelíes obtengan entre 17 y 18 bancas en el parlamento, un importante avance. Algunas de esas comunidades reportaron una participación casi total impulsada por la indignación ante la retórica en su contra de los aliados de extrema derecha de Netanyahu.

Mansur Abás, un destacado líder árabe israelí, dijo que creía que la derecha había "sufrido una derrota importante" y se mostró abierto a trabajar con Eisenkot.

Sin embargo, Eisenkot afirmó durante la campaña que no gobernaría con legisladores árabes, y Netanyahu volvió a sugerir que un gobierno que dependiera de esos votos carecería de legitimidad.

En caso de fracaso en la conformación de un gobierno, Israel podría encaminarse hacia nuevas elecciones.

"Para formar un gobierno, habrá que romper las reglas y las normas establecidas, forjando alianzas sin precedentes", destacó Yaheli Lifshitz, un estudiante que acudió a celebrar los resultados preliminares de Eisenkot en la sede de su partido en Tel Aviv.

Divisivo

Las elecciones se llevaron a cabo en un momento en que Israel se ve cada vez más aislado en la escena mundial, debido a la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza, el aumento vertiginoso de la construcción de asentamientos y la violencia en la Cisjordania ocupada.

Se estima que decenas de miles de israelíes viajaron desde el extranjero para participar en unas elecciones consideradas cruciales para su país.

Eilana Zisblit, de 55 años, dijo a la AFP que había regresado de Canadá, donde ha vivido durante casi 30 años, para votar por un partido de centro-derecha del bloque de Eisenkot.

"El país va en una dirección realmente, realmente mala. Tanto para los judíos y los árabes que viven en el país, como para los judíos que viven en el extranjero", afirmó.

El momento de actuar es "ahora, o el país realmente ya no sobrevivirá", consideró.