El presidente iraní admite problemas en Irán por las sanciones y el bloqueo de EE. UU.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, admitió que la República Islámica se enfrenta a problemas por las sanciones económicas de Estados Unidos y el bloqueo de sus puertos y buques, que han hecho disminuir las exportaciones e importaciones del país persa en un 35 %.

"Es evidente que tenemos problemas en la vida cotidiana de la gente", dijo el mandatario en una entrevista en la televisión estatal.

Pezeshkian advirtió que "si las sanciones continúan, la inflación aumentará".

La inflación interanual se situó en julio en el 87.9 % y en alimentos y bebidas en el 128 %, lo que provoca un continuo aumento de los precios.

Décadas de sanciones

La República Islámica lleva décadas sometida a sanciones económicas de Estados Unidos, pero esta semana Washington lanzó la operación Paria Económico para aislar aún más financieramente al país persa para tratar de doblegarlo en la guerra que acaba de cumplir seis meses.

A ello se suma el cerco que Estados Unidos impuso a los puertos y buques iraníes en julio cuando Teherán bloqueó de nuevo el estrecho de Ormuz.

Ese bloqueo ha provocado que las exportaciones e importaciones iraníes hayan disminuido entre un 25 y 35 % en los últimos meses, según Pezeshkian.

El mandatario también explicó que buena parte de las importaciones de su país llegaban por barco, pero ahora el país debe "buscar rutas alternativas, comprar a precios más altos y transportarlos a un costo mayor".

Las exportaciones de petróleo también se han visto afectadas, según Pezeshkian, aunque no dio detalles.

Sí informó de que durante las semanas que estuvo en vigor el Memorando de Entendimiento firmado con Estados Unidos en junio Teherán exportó 90 millones de barriles de petróleo.

Irán ha calificado las nuevas sanciones estadounidenses de "terrorismo de Estado" y "guerra económica" y ha llamado a otros países a no aplicarlas.

La mala situación económica alimenta el descontento popular y en los últimos años ha provocado protestas contra la República Islámica.

En la última ocasión el alto coste de la vida provocó protestas a finales del año pasado en las que se pidió el fin de la República Islámica y que solo desaparecieron tras una dura represión en la que, según las autoridades iraníes, murieron 3,117 personas.