Funcionarios, redes sociales y bocinas pagadas

Por la Redacción.- Ramón Benito Suárez / Editor 


En el teorizaje de muchos funcionarios del Partido Oficial, hay 
Megafuncionarios que se han ganado el calificativo “por sus constantes declaraciones en medios de comunicación” que ya es especie de una Jaypayanada de los mismos.

 

Las   redes sociales se han convertido en los mejores aliados de esos funcionarios, que “andan con 4 fotógrafos, 2 cámaras de videos”, 5 periodistas y 5 asistentes” a cada acto que acuden.

 

Quien suscribe ha sido testigo de eso. Hay una funcionaria que anda hasta con maquillista, para en cada actividad que realiza la institución pública que representa, “salir en las redes” como toda una estrella de Hollywood.

 

Ahora es Departamento de Comunicación Estratégica ya no es Prensa y Relaciones Públicas como en años pasados. La incorporación del Internet ha dado un cambio del Cielo a la Tierra en ese sentido al manejo de imagen de las entidades.

 

Dice un refrán popular “que lo mucho Dios lo ve”. Las bocinas que defienden funcionarios a nivel de redes, es otro caso. Están “abotellados” en muchas instituciones del Estado, porque juegan un papel de primer orden en la defensa de determinado Ministro, Director General o Megafuncionario. Ellos pasaron a ocupar el cargo de los famosos “Pica, pica”, quefuncionaban en los gobiernos del extinto presidente Joaquín Balaguer y su Partido Reformista.

 

Se habla de portales digitales y Podcast creados algunos “para trapiar con reputaciones de funcionarios”, otros “para extorsionar”, “buscar botellas”, “buscar contratos”, en fin, hay una gran variedad de negocios turbios. Si el peledeísmo  en los tiempos de Leonel Fernández, usó el recurso de las redes sociales, para presentar sus movimientos, los presentes,  han pasado a ser los “Magos de Oz”  en ese sentido.

 

Para  proliferación de funcionarios digitales (que hacen todo por redes )  ha representado un negocio redondo para oficinas de Marketing Digital que han “visto sus empresas crecer  y sus cuentas de bancos”, como consecuencia de una cartera de  clientes poderosos y millonarios que “ solicitan a diario sus servicios”.