Vakeró: A diferencia de otros que quieren parecer del extranjero, prefiero ser netamente dominicano

La historia de Vakeró con la música parece predestinada. Él asegura que su madre siempre decía que fue inquieto desde que estaba en el vientre: "Será artista o chulo", palabras que, según él, marcaron sin saberlo el rumbo de una carrera que ya supera tres décadas. Desde niño, la música estuvo presente en su vida y en cada paso que daba, y esa semilla sembrada desde su hogar lo llevó a buscar un camino único dentro de la música urbana.

Desde sus inicios, Vakeró buscó un estilo que lo distinguiera.

"Siempre quise que mi música tuviera algo diferente, porque crecí en un ambiente cargado de buena música. Escuchaba salsa, son, orquestas... y dije: algún día haré lo mismo, pero a mi manera. Hoy presento algo distinto a lo que hace la manada; mientras otros se conforman con un DJ y dos bailarines, yo trabajo con músicos excelentes, a quienes llamo ´gavilleros´", explica.

Su intención siempre ha sido crear un sonido que no solo entretenga, sino que también deje una marca cultural y artística, un sello que identifique la música dominicana.

Para Vakeró, la música tiene un poder que va mucho más allá del entretenimiento. "Mi padre siempre decía que la música es el alma de los pueblos, y yo le creo. Cuando atravieso algo, se me aloja en el cuerpo, pero la música me sana.

Recuerdo que un músico mío tenía dolor y le dije que subiera al escenario; al final me contó que ese momento lo curó. Eso demuestra el poder de la música. Es todo para mí".