En 1941, el acorazado USS Arizona se hundió en Pearl Harbor. EEUU ya tiene su "sucesor": un submarino nuclear con 28 Tomahawk más
Construido en 1916 y ya operativo en la Primera Guerra Mundial, el acorazado de la clase Pennsylvania USS Arizona se hundió de forma catastrófica durante el ataque japonés a Pearl Harbor en plena Segunda Guerra Mundial. Fallecieron 1.177 personas y el barco nunca se recuperó del fondo del mar, por lo que hoy hace las veces de monumento a la memoria de quienes perdieron la vida.
85 años después, la Marina de Estados Unidos está construyendo a su sucesor (al menos en el nombre): un submarino con tecnología avanzada y cargado de misiles hasta la bandera.
El nuevo USS Arizona está en el horno. El nuevo USS Arizona (SSN-803 SSGN-803) es un submarino nuclear de clase Virgina Bloque V y tendrá el honor de ser el primer submarino en incorporar un auténtico prodigio armamentístico para una embarcación militar: el Virginia Payload Module (VPM), un supercompartimento que le permite portar 28 misiles de crucero más.
Todavía en fase de construcción, la primera sección del submarino, de 56 metros de longitud, acaba de ser trasladada desde Quonset Point en Rhode Island hasta Groton (Connecticut), donde se ensamblará. Al finalizar su ensamblaje y contando con el VPM, el submarino tendrá una longitud total de 140,5 metros y un desplazamiento sumergido de 10.364 toneladas, según explica General Dynamics Electric Boat, la empresa constructora de submarinos más importante y antigua de los Estados Unidos y encargada de este proyecto.
El módulo prodigioso. Como detalla en sus especificaciones la marina estadounidense, el VPM es un nuevo fragmento que se inserta en la parte central del casco y añade cuatro tubos de gran diámetro, cada uno con siete Tomahawk. Teniendo en cuenta que los últimos Virginia ya llevan dos tubos de 87 pulgadas con seis misiles cada uno, entre una cosa y otra el nuevo USS Arizona podrá albergar 40 misiles (12 + 28).
Ojo porque los tubos no sirven solo para misiles: también pueden integran vehículos submarinos no tripulados y otras cargas. Según GDEB, la capacidad de ataque por embarcación crece hasta un 230 % con un sobrecoste inferior al 15 %.
La marina cambia el rumbo. El pasado 3 de agosto la Marina estadounidense anunció que los 19 submarinos de clase Virginia equipados con módulos VPM, pasan de ser submarinos de ataque (SSN) a clasificarse como submarinos de misiles guiados (SSGN). El primero en llegar será precisamente el ahora SSGN 803 Arizona, que se entregará en 2029. El resto se demorará hasta 2038.
El movimiento de reclasificación se entiende mejor tras saber que EEUU ha empezado a jubilar cuatro de sus submarinos con más potencia de fuego, los clase Ohio. Capaces de portar 154 misiles cada uno, los Ohio SSGN fueron submarinos nucleares balísticos reconvertidos a armamento convencional a principios de los 2000, tras los tratados de reducción de armas con Rusia. La integración de este módulo VPM está pensado precisamente para compensar esa pérdida, como explica el magazine de la Asociación Industrial de la Defensa Nacional de EEUU.
Hacer submarinos militares está difícil (para EEUU, para China es un paseo). Para sustituirlos, ha aumentado la capacidad de los Virginia pero como calcula el analista del Instituto Hudson y antiguo militar Bryan Clark, hacen falta cuatro Virgina con el módulo para igualar a un solo Ohio. Según el analista, llevarán a cabo operaciones similares a las de los SSGN de la clase Ohio: patrullaje y misiones de apoyo a operaciones especiales. ¿Será suficiente? Tendrá que serlo: el proceso de adquisición de armamento es lento e ineficiente y faltan trabajadores cualificados como para acometer diseños de más capacidad.
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